No puedo creer la atención que me presta Rik el resto del día. Está allí después de cada clase e insiste en llevarme la mochila, acompañándome a mi siguiente clase. No sé si él se da cuenta de cuánta gente nos observa, pero yo sí. Quizá sea porque todo el mundo se ha dado cuenta de que era mi hombre misterioso. Fue un reclamo muy público.
Es muy halagador que su atención, cuando está conmigo, se centre únicamente en mí. El Alfa arrogante que he visto toda mi vida ha desaparecido. Este hombre es