Mis niñas son lo mejor de mi vida. No hay nada mejor que tenerlas a las dos juntas en mis brazos. Algunas noches, como esta noche, entro en nuestra habitación y mi pareja y mi hija están en el suelo jugando juntas.
Están jugando con bloques y construyendo lo que parece una casa de manada y tierras de manada. "Ahí están mis niñas". Digo al entrar.
"¡Papi!". Mi hija se levanta y corre hacia mí. La cojo y la tiro por los aires, escuchando sus chillidos. La atrapo y la aprieto contra mí, besándo