Todos nos preparamos para cenar. Las chicas llevan vestidos con botas hasta la rodilla. Lily lleva un jersey a juego con el vestido y se ha recogido el pelo en una coleta alta. Me muero de ganas de regresar y de soltarle el pelo, enredando mis manos en él y besándola hasta que ninguno de los dos puede respirar.
La cena es increíble. Todos pedimos langosta, patatas asadas y ensalada. Cuando terminamos, empezamos a dirigirnos a la casa en la que nos alojamos, pero decidimos ir al puerto a verlo d