Se pasa los dedos por el pelo. “Bien”, dice como si estuviera enfadado conmigo.
“Buenos días”, dice Alfa Mahli, entrando en la habitación. Se acerca y me agarra las manos. “¿Cómo dormiste, cariño? Intenté comprobar cómo estabas, pero cerraste la puerta”. Supongo que por comprobar se refiere a meterse en mi cama.
“Genial. Pero creo que tenemos que volver ya”, digo mirando a mi padre.
Todo su comportamiento ha cambiado mientras observa el intercambio entre Alfa Mahli y yo. “Entonces, ¿tenemos u