Tomo su cara entre mis manos. “¿Lo entiendes?”.
“Sí”.
Me agacho y la beso rápidamente. “Ve, estaré allí en menos de 30 minutos, prepárate para salir”.
Corro a mi hotel, agarro mi mochila y me dirijo a la estación de autobuses, buscando el próximo autobús programado. El próximo no sale hasta dentro de una hora, pero eso me da tiempo suficiente para buscar a Grace y volver. Compro dos tiquetes y corro de vuelta a su apartamento.
Oigo a los lobos en el bosque. La han encontrado y están rodeand