Mundo ficciónIniciar sesiónLas horas de trabajo de aquel viernes se me estaban haciendo eternas. Había dormido mal, pues justo antes de acostarme vi en la pantalla de mi teléfono móvil el icono de mensaje, y aunque me había prometido a mi mismo, cortar de raíz mi relación con el club, no pude evitar la tentación de abrirlo.
Lo leí deprisa, y luego volví a releerlo, paladeando las palabras, y disfrutand







