Mundo ficciónIniciar sesiónSolté al hombre misterioso en cuanto me di cuenta de que el abrazo se prolongaba más de lo que era aceptable. De hecho, ni siquiera sé porqué lo abracé, fue un impulso, uno de esos que dominaban a la antigua Danisa, pero de los que ya nunca hacía caso, al menos hasta esta noche, cuando sentí la necesidad de estrecharlo fuertemente, de sentir su calor fundiéndose con el mio, derritiendo todas las obligaciones que me impon&ia







