Capítulo 94 —Click
Narrador:
Seguían besándose en la cocina como si el mundo se fuera a terminar esa misma mañana. Desirée estaba contra el borde de la encimera, con las manos aferradas a la nuca de Cédric, su cuerpo pegado al de él, respirando a través de su boca. Los labios de ambos estaban rojos, hinchados, húmedos de lágrimas y saliva compartida.
—Dios… —murmuró él entre jadeos —No me sueltes todavía.
—Ni se te ocurra dejar de besarme —susurró ella, mordiéndole apenas el labio inferior.
Céd