Capítulo 56 —Ya estoy rota.
Capítulo 56 —Ya estoy rota.
Narrador:
El fuego seguía ardiendo frente a ellos, lanzando sombras que bailaban sobre el suelo y las paredes. Y en medio de esa luz temblorosa, Desirée seguía mirando sin ver, atrapada en el recuerdo de aquel reloj en la pecera, de unas manos que alguna vez fueron firmes, de una mirada que supo explicarle el tiempo.
Y entonces, como si la verdad se deslizara sin permiso por sus labios, susurró:
—En ese entonces me sentía amada. —Cédric giró el rostro hacia ella, pero