Capítulo 52 —Mi refugio
Narrador:
El coche avanzó con lentitud por el sendero curvado de tierra, iluminando los árboles a cada lado con sus faros. El motor se apagó justo frente a la casa, y por un segundo, solo quedó el sonido del viento entre las ramas y el fuego crepitando a lo lejos dentro de la chimenea.
Cédric se acercó sin apuro, con las manos aún en los bolsillos y el corazón palpitándole como si no tuviera ningún entrenamiento para disimular. Se detuvo junto a la puerta del chofer, la a