Capítulo 112 —Mamá dragona
Narrador:
El desayuno ya casi había desaparecido de la bandeja. Las tostadas estaban frías, el té a medio tomar, y la banana olvidada en un rincón del plato. Pero eso no importaba. Desirée estaba acurrucada contra el pecho de Cédric, envuelta en las sábanas, con una pierna sobre las suyas y la respiración acompasada, tranquila.
Él le acariciaba el cabello con movimientos lentos, mientras dejaba que el tiempo se estirara un poco más. Pero no podía quedarse mucho más. Lo