Massimo salió fuera de la mansión, mientras Brooke desde la ventana de su habitación observaba sus pasos en dirección hacia el garaje, donde estaba el coche que manejaba su padre.
Sólo ahora que está sola puede sentir el dolor que le produce reabrir aquella herida de su pasado. Saber que su padre era Ignacio, aquel hombre que la rescató la peor noche de su vida, cuando creía que todo estaba perdido para ella. De no ser por él, nunca habría logrado salir sola del caos emocional en el que estaba