Brooke se quedó completamente en shock por unos segundos en los que no fue capaz de mover sus pies del suelo. Eso era justo lo que ella había estado buscando con su ida ahí, a la oficina de Esteban pero, ahora que estaba ocurriendo de verdad, no supo cómo reaccionar.
No le venían las palabras, no se podía mover, solo sentía una completa incredulidad y una inquietante y preocupante fogosidad que le recorría amenazante por sus venas anunciándole que no era dueña en lo absoluto de su cuerpo y mu