Sol tocó suavemente con sus nudillos en la puerta de Massimo mientras continuaba debatiéndose para sus adentros qué era lo correcto. Estaba en una posición sumamente delicada, se encontraba justo en el medio de su mejor amiga y del hombre al que amaba ¿Qué se supone que debía hacer, ser egoísta y contarle la verdad a Massimo o ser una mentirosa y guardarle el secreto a Brooke?
—Adelante —la voz de Massimo la sacó abruptamente de sus pensamientos y tuvo que entrar en su oficina son tener claro