Mundo ficciónIniciar sesiónGael llegó poco antes de las cuatro con una carpeta manila bajo el brazo y nieve en los hombros, aunque afuera no nevaba. Era esa clase de frío que se adhiere a la ropa como si el invierno quisiera entrar con uno.
Valeria no lo escuchó llegar. Seguía frente al archivero con la fotografía doblada en la mano, aunque ya no la miraba, ya no podía mirarla sin que la cara de su madre se convirtiera en algo que no reconocía, algo que pertenec&i







