Mundo de ficçãoIniciar sessãoArelis observó la daga que el príncipe le tendía, la daga que ella le había enviado a Arene cuando había sido condenada a muerte. Estiró las manos temblorosa y la tomó. Junto al arma había una carta, una carta que contenía las últimas y únicas palabras que su hermana le diría después de la muerte de su madre, las únicas palabras que le dirigiría como f







