Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl rey había decidido perdonarle la vida Arelis, sabía que lo sucedido había sido una advertencia más que suficiente para Erick quien efectivamente no se había vuelto acercar a la guardiana; el rey esperaba que pronto se le pasara el capricho por la joven.
Tomó la carta que tenía en las manos y la firmó, había decidido afianzar los acuerdos con el reino







