Cap. 38
Pov Lilian.
Me llevo dos dedos a los labios, casi sin darme cuenta, y los retiro de inmediato, como si me hubiera quemado.
Camino hasta la cama y me dejo caer sentada. El vestido verde sigue puesto. No he tenido el valor de quitármelo. Me miro las manos, todavía siento el peso de su rostro bajo mis dedos, la forma en que no me apartó.
Creo que me odio a mí misma. No sé en qué momento dejé de pensar en el micrófono y empecé a pensar en el beso.
Fue solo un medio para llegar a un fin.
Fue solamen