Capítulo 22.
Edmond.
Beso su boca como si fuera lo último que haré en la vida. Su esencia me envuelve, es mi afrodisíaco favorito, juro que algún día le haré un perfume a esta mujer. Acaricia mis cabellos con dulzura, como si así pudiera ocultar el fuego que arde en todo su cuerpo. Lo siento por la manera en la que se presiona contra a mí, por la manera en la que su lengua exige que mis movimientos sean más lascivos, quiero poseerla, hacerla mía de una vez, para que todo el que la ronda sepa que Simone me p