Punto de vista de Elena
El descenso al sueño no fue un suave desvanecimiento de la luz. Más bien, fue una zambullida en aguas profundas y heladas, que me arrastró hacia la arquitectura de mi propio subconsciente.
Al principio, solo se oía el tictac de un reloj.
Tic. Tic. Tic.
El ritmo era idéntico a