Punto de vista de Elena
La palabra resonó en el estrecho y tenuemente iluminado pasillo como una onda expansiva.
¿Estás embarazada?
Miré fijamente a Nathaniel Rhodes, sintiendo que el aire se me escapaba de los pulmones. Las paredes de mármol del pasillo del restaurante parecían inclinarse peligrosamente.
"¿Qué?", balbuceé, con la voz entrecortada y a la defensiva. Di un paso atrás, golpeándome la espalda contra la pesada puerta de madera del baño. "No. De ninguna manera. Eso es... eso es una