Capítulo 8. La habitación equivocada.
Esa noche, Elena tardó más de lo esperado en ir a su habitación.
No solo se quedó un poco más con Max, esperando a que volviera a dormirse, sino que vigiló a los otros dos niños temiendo que también sufrieran de pesadillas.
Cuando al fin decidió dormir, era muy de noche. El personal ya no se encontraba en las cercanías y ella no quería encender luces para no molestar el sueño de nadie.
Con la luz de la linterna de su móvil se guío, intentando recordar la ubicación de la habitación que le habían