Capítulo 74. Un granito de arena.
Adrian convenció a Elena de irse a la habitación que ahora ambos compartían mientras él se dirigió a la de Leo, que era el trillizo con menos movimiento en ese momento.
Como lo supuso, adentro estaban los tres. Leo sentado en un sofá, con su pierna afectada en alto apoyada sobre una otomana. Theo estaba cerca de él, ubicado sobre uno de los reposa brazos de ese mismo mueble, y Max se hallaba al otro lado, junto a la ventana, con la espalda pegada a la pared y los tobillos y brazos cruzados.
Los