Había una mirada indescriptible y de cierta manera amenazante escondida debajo de la sonrisa de John mientras caminaba afuera.
Peter se quedó justo detrás de él e informó:
—Señor, esa es la esposa del Amo Carter.
—Sylvia Ross, ¿verdad?
—Sí, busqué su información. Ese es su nombre completo.
John rio suavemente.
Peter parecía perplejo por esta reacción.
—¿De qué te ríes?
—No es nada. —Él frunció el ceño—. Contrata a diez hombres más y envíalos a su casa.
La expresión de Peter c