—Está bien, okey —dijo Sylvia y se levantó con Odell. Todavía, momentos antes de que salieran de la habitación, de repente sintió ganas de orinar. Dijo con un poco de vergüenza—: Necesito ir al baño.
Odell sonrió y soltó su mano.
—Ve, te estaré esperando aquí.
Muy rápidamente se dirigió al baño.
Después de salir del baño, escuchó el final de lo que Peter le decía algo a Odell:
—... De camino al hotel, debería llegar en unos diez minutos.
Odell.
—No pasa nada, está bien.
Tomó la