Isabel se acostó sobre el estómago de Sylvia, frotando su carita contra el estómago.
—Lo siento, cariño. No fue mi intención hacerlo. Solo quería quedarme con mami un poco más.
Después de decir eso, la chica se sentó obedientemente detrás del escritorio y tomó el bolígrafo. Tampoco se olvidó de llamar a Liam.
—Liam, date prisa y enséñame cómo hacer mi tarea del colegio.
La pequeña pensó que cuanto antes terminara su tarea, antes podría jugar con su mami y dejarla volver a descansar temp