Preguntó: “¿Conoces al hombre de esta foto?”.
La cara de Tara se puso blanca como el papel.
En la foto aparecía abrazada a otro hombre.
Titubeó incontrolablemente ante la mirada helada de Odell. Dijo con voz temblorosa: “O-Odell, ¿quién te envió esa foto?”.
“Responde a mi pregunta”.
La mirada de Tara se volvió evasiva. Se apresuró a decir: “No lo conozco. ¡Nunca me tomé una foto así! ¡Alguien intenta inculparme!”.
Odell pasó entonces a la siguiente foto.
Volvió a enseñarle el teléf