Odell fue quien se marchó a su viaje de negocios, pero Sylvia sentía que la casa estaba vacía.
Por la noche, después de acompañar a sus hijos a la cama, volvía al dormitorio principal y dormía allí sola.
Ya les había dicho a Isabel y a Liam que no podía seguir durmiendo con ellos por la noche, o de lo contrario solo conseguirían formar un mal hábito.
Pasaron dos días en un abrir y cerrar de ojos.
Esa tarde, Sylvia se dirigió al despacho de la asociación de arte para concluir la reunión d