Los dos pequeños tampoco reaccionaron.
La cena se desarrolló de forma muy animada.
Después de comer, la señora Carter arrastró a la tía Tonya para charlar.
Sylvia se levantó, con la intención de acompañar a los niños de vuelta a su habitación, pero Odell la agarró de la mano.
Ella intentó retirarla, pero él la sujetaba con tanta fuerza que no pudo soltarse.
No pudo evitar mirarle con el ceño fruncido.
Odell la sonrió, sus profundos ojos ardían con algo de calor mientras la miraba. "Ya hemo