El mayordomo se sintió ligeramente sorprendido por esto y se marchó.
La expresión de los rostros de Liam e Isabel cambió y trataron de salir corriendo de la habitación.
Odell llegó a la puerta antes que ellos. Salió de la habitación y cerró la puerta tras de sí.
Los dos niños golpearon la puerta desesperadamente.
“¡Idiota apestoso, déjanos salir!”.
“Te arrepentirás si no nos dejas salir”.
No obstante, Odell los ignoró y se dirigió al salón. Una vez allí, se sentó en el sofá.
Sylvia