Momentos antes de que Caprice pudiera dar una respuesta, la puerta de la sala de conferencias se abrió. Brianne y Logan parecieron desconcertados al instante.
Caprice rápidamente guardó su teléfono y dirigió su mirada hacia la entrada. El caballero entró vestido con su elegante traje. Sus ojos profundos exudaban una sensación de calma pero tenían un aire de autoridad.
Caprice inconscientemente se enderezó y lo saludó con una cálida sonrisa.
—Buenos días, señor Carter.
Los ojos típic