Liam mostró claros signos de angustia y agitación, evidentes en su comportamiento y expresiones faciales. En respuesta, Caprice, eligiendo un enfoque directo, expresó su preocupación:
—¿No es ella tu novia?
Al presenciar el cambio en la expresión de Liam, Caprice se sorprendió, lo que la llevó a avanzar torpemente hacia la puerta. En un movimiento rápido, la gran mano de Liam envolvió su pequeña muñeca, impidiendo que retrocediera y acercándola a él.
Con su proximidad intensificada, Ca