Piper estaba profundamente inmersa en una conversación telefónica con sus padres cuando Caprice entró en la habitación y el sonido de su voz indicaba una conversación con la familia.
Poco después de concluir la llamada, Piper se acurrucó en la cama de Caprice. En un tono sincero y agradecido, transmitió la gratitud de su padre por el papel decisivo de Caprice en la resolución de una situación problemática que les había sucedido.
Caprice, sin embargo, respondió con una sombría revelación.