John la miró fijamente y su expresión se volvió seria cuando dijo:
—Pido disculpas. Fue un error.
Sherry no pudo discernir si el hombre era genuino, pero sus palabras la inquietaron.
De repente, su hermoso rostro se acercó al de ella, lo que la impulsó a inclinarse hacia atrás instintivamente. Le pellizcó suavemente la barbilla y la besó en los labios varias veces.
Sherry quedó desconcertada. Puede que no sea mojigata, pero una muestra pública de afecto así fue la primera vez para ella,