Afortunadamente, Odell no se dio cuenta de su conversación. En ese momento, su mente estaba completamente clara, libre de cualquier rastro de intoxicación.
Regresó a su coche y se fue. Cuando el coche deportivo negro desapareció de la vista, emergió Shermaine, que había estado oculta en las sombras durante algún tiempo. Miró en la dirección en la que había partido su coche, con una sonrisa engreída curvando sus labios y una expresión de satisfacción.
—Su tonta esposa ha estado ausente durant