El concurso de arte estaba en pleno apogeo y, como juez principal, Sylvia tenía la responsabilidad de inspeccionar y calificar la obra de cada concursante, ronda por ronda. También tuvo que colaborar con los otros jueces para llegar a un consenso antes de dar las calificaciones finales.
Numerosos competidores talentosos y trabajadores avanzaron ronda tras ronda de eliminaciones, mientras que muchas entradas deslucidas se descartaron en el proceso. Ha pasado un mes entero desde el inicio de la