Mientras Ethan trabajaba, no podía evitar que varias dudas asaltaran su mente.
¿Cómo estaría su hijo? Sabía que ya lo habían enviado a casa, cosa que lo hacía sentir muy aliviado.
Estaba algo ofendido de que Kate no se lo dijera, él mismo tuvo que llamar a la clínica Quincy y en un principio la que atendió la llamada fue Mirian, que lo mandó al diablo y no le dio ninguna información, por lo que esperó un tiempo antes de volver a llamar y por suerte en esa segunda ocasión contestó el Dr. Qui