El líder de los punks secuestradores sacó una navaja de la nada y sus amigos sacaron palos y barras de metal, cosa que hizo a los niños estremecerse con miedo.
—Solo queremos a la de cabello rojo y a la pulga de allá. —El líder señaló al niño pelinegro—. Pueden moler a golpes a los otros tres si quieren. —Rio acercándose a Iris lentamente.
—Nos encargaremos de los dos mocosos enanos —murmuraron los que habían estado detrás de su líder.
—Tomaremos al grandulón —dijeron con sorna dos de los tres