Luego de un momento de shock, finalmente un destello de la ciudad de Bella Cruz y David y Kate con un bebé en brazos devolvió a Ethan a la realidad.
Bruscamente, apartó su mano de las de su hija y se puso en pie. Caminó hasta el ventanal de su oficina y descorrió la cortina, mirando a la lejanía sin ver nada realmente. Su mente estaba en un frenesí de pensamientos, tratando de darle sentido a lo que su hija decía.
—Iris… —Tragó saliva cuando llegó a una única conclusión—. Creo que estás confund