Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Aitana
Mi hijo se calma en mis brazos mientras yo pienso en todo lo que podría pasar a partir de ahora. Sabía que estaba perdiendo la memoria, porque a veces me olvidaba de muchas cosas, pero, perderme tanto que no recordar a mis hijos, ya era una alarma.Helmut aparece y se sorprende al verme despierta o quizás, tranquila. Ya que, a juzgar por el dolor en mi cuerpo y las marcas en el mismo, he sido atada para no dañarme o dañar a otros. Helmut, me sonríe y se acerca a mí, tomando






