Mundo de ficçãoIniciar sessãoHelmut sabía que las palabras que Aitana decían, no era algo fingido. La oportunidad de estar con ella, se habían cerrados por un ataque de celos que no supo controlar y aunque le dolían sus palabras, era un mecanismo de defensa que debía respetar.
— Lo entiendo. Sé que merezco incluso que me saques a patadas de aquí por lo que te dije sin pensar — — No hay cosa más dolorosa que un padre nieg






