13. Tantos Porque
LUCIANA
—¡Me quiero ir de aquí!.
—Eso es imposible.
—Imposible eres tú.
Discuto con Leónidas porque realmente lo es, no hay un solo minuto en el que no me de cuenta del error gigante que he cometido y ni eso me molesta tanto como la emoción absurda que se instala en mi ser cuando el arrogante gira los ojos y me deja con la palabra en la boca para irse con mi hermanito.
Después de decir que prefiere comer en el jardín y no en el comedor, le cambia todos los planes a la madre que le cumple l