Capítulo: Un rescate no planeado.
August supo que había pasado el tiempo indicado, tomó su móvil e hizo la llamada, su padre respondió al instante.
—¡¿En dónde estás, August?! Las cosas no van bien, te necesito en casa de forma urgente, hijo.
—¡Padre, vi a Kate y a Bryce juntos! Ese hombre escapó de prisión.
—¡¿Qué dices?! ¡Dios mirò, August, dime! ¿Dónde estás? ¿Estás a salvo?
Marbella, que recién entraba tuvo temor por su hijo, se acercó a su esposo, se abrazó a su espalda, y trató de escuchar en el teléfono, con desespera