Al día siguiente.
Vanessa y Pina estaban quedándose en un hotel barato a las afueras del pueblo más cercano a GreenBlue, tenían todo planeado, Pina había comprado un pent-house en la quinta avenida de Nueva York con el dinero del divorcio, mientras Vanessa se iba a encargar del pago de los servicios del departamento.
—¿Por qué tuvimos que huir de GreenBlue como ladronas? —exclamó Pina
—¿Por qué? Pues porque a estas alturas la tonta de Marbella ya debió ir a reclamarle todo al imbécil de Bryc