Al día siguiente.
Marbella estaba con los niños en el jardín, no dejaba de pensar en la actitud de Bryce, había algo en ese hombre, algo que la asustaba mucho, ya no la dejaba dormir por la noche.
—¿Mami?
Marbella sonrió al ver la rosa que Clyde le trajo, le dio un beso en la mejilla.
—Gracias, mi amor, ve a jugar.
Harrison llegó, se sentó a su lado.
—Hoy por la tarde, Vanessa y su madre dejarán GreenBlue, nunca más deberá preocuparse por ella.
Marbella respiró profundo
—Gracias, Harriso