Marina.
No sólo quería olvidar lo que estaba pasando, también que olvidé llevar un trabajo que ya tenía listo, por ello regresé a la casa al mediodía día para regresar una hora después.
Me vi de cara con George y esa punzada en la boca del estómago se sintió aún más fuerte al reconocer lo que sentía por él. Abrió la puerta para mí, se veía que recién llegaba por ello, no quise preguntar nada.
Subí a mi dormitorio, ahí tenía todo. Lo puse en mi mochila, busqué una campera por el frío que se se