Capítulo 44. De rodillas
Luego de que Mercedes completa sus tareas en la habitación de Adelaide, ella le dice que puede retirarse y así lo hace, mientras ella continúa leyendo por algunos minutos más.
El corazón de la joven se acelera con cada párrafo. Ama las novelas de romance desde que aprendió a leer y siempre soñó tener un amor tan bonito como el de los protagonistas de esas novelas, aunque en su caso eso parece ser imposible de cumplir.
Dentro de la habitación de Egil, él se queda resolviendo algunas cuestiones h