Capítulo 129. Soy un enviado de tu hermano
La reunión termina unas horas más tarde. Martín sale de la oficina acompañado de su secretario privado.
—¿Ese hombre ya nos espera en el lugar acordado? —pregunta en voz baja mientras entra a la camioneta.
—Así es señor. Ya está en el punto de encuentro, recibí un mensaje suyo hace unos minutos.
Martín asiente y ambos se dirigen hacia la hacienda Arrabal donde un hombre los espera. No es extraño que él vaya ahí. Con la celebración por el nacimiento de Gaspar Arrabal, muchos van de visita para