Ignacio se quedó en el estudio después de cenar, luego subió y fue a ver a Pedrito, el bebé se encontraba en la cuna despierto, se veía como un bebé feliz, inquieto moviendo sus extremidades. Sonreía observando el móvil dando vueltas arriba de su cabeza.
Ignacio comenzó a hacerle monerías, le agarro la manito y dejó que el bebé empuñara su dedo índice; con cariño le dijo:
—¿Quieres ver a mami? Ella debe estar extrañándote.
Lo sacó de la cuna y lo recostó sobre su hombro.
—Vamos a visitar a mamá