Casi a media noche, Alan fue a ver a Lauren, ella estaba aún despierta, la preocupación no le había dejado dormir. Él entró sin hacer ruido, Lauren se sentó al verlo y se alegró.
—¡Alan! —Él se acercó y se abrazaron, Alan besó su frente.
—Creí que nunca vendrías.
—No pude hacerlo antes, Jeremy llegó en el momento más inoportuno.
—Tengo que regresar con Jeremy a Estados Unidos, si no lo hago me quitará a Julieta.
—Lo sé, por eso he permanecido callado, pero lo que más deseo es gritarle a Jeremy